A medida que el tiempo pasa, nuestros cuerpos van sufriendo muchos cambios, los cuales muchas veces se hacen visibles ante nuestros ojos y además que son imposibles de esconder. En muchas sociedades y culturas del mundo la transición a la adultez, es considerada una etapa muy importante de la vida y de mucha sabiduría, la cual debe de ser muy respetada y valorada por la sociedad.
Ya dicho esto, cabe mencionar los cambios físicos que ocurren durante la vejez empezando por los cambios que ocurren en los sistemas y órganos corporales que son muy variables y pueden ser resultado de alguna enfermedad otros cambios que se observan a plena vista son los que están por lo regular asociados con el envejecimiento.
Cambios Físicos
En la edad adulta se evidencian muchos cambios en el cuerpo, entre ellos cabe destacar:
- La piel se tiende a palidecer, se llena de manchas y pierde elásticidad; y a medida que se reduce la grasa y los músculos, la piel se arruga y las venas varicosas de la piel se hacen más comunes.
- El cabello de la cabeza se torna delgado y gris-blanco.
- Pierden estatura, debido a que a los discos entre las vertebras espinales se atrofian, y la postura encorvada los hace parecer incluso más pequeños.
- En el oído encontramos dificultades para escuchar sonidos de alta frecuencia, pérdida moderada o grave del oído.
- En el gusto se pierden papilas gustativas y el bulbo olfátivo, la gente come menos y a menudo está desnutrida
- Si hablamos de la fuerza, ésta disminuye claramente y se limita a ciertas actividades que sean de menos movimientos bruscos.
Son menos visibles los cambios que afectan los órganos internos y los sistemas corporales; es decir, el cerebro y el funcionamiento sensorial, motor y sexual.
Cambios Orgánicos y Sistemáticos
El sistema digestivo permanece relativamente eficiente. Entre los cambios más serios se encuentran los que afectan el corazón. Su ritmo tiende a hacerse más lento e irregular, a su alrededor se acumulan depósitos de grasa que interfieren con su funcionamiento, y la presión sanguínea a menudo aumenta.
Otro cambio importante que afecta la salud es la declinación en la capacidad de reserva (o reserva orgánica), una capacidad de respaldo que ayuda a los sistemas corporales a funcionar hasta sus límites en momentos de estrés. Con la edad, los niveles de reserva tienden a caer y muchos ancianos tienden a responder a las demandas físicas adicionales con tanta rapidez o eficiencia como antes.
Funcionamiento Sexual
Un hombre saludable que ha sido sexualmente activo por lo regular puede continuar alguna forma de expresión sexual activa en sus setentas u ochentas años. Las mujeres si son fisiológicamente activas mientras vivan; es probable que el principal impedimento para su vida vida sexual satisfactoria sea la carencia de un compañero.
Teorías de Programación Genética
Según esta teoría, el envejecimiento está genéticamente programado por un gen de longevidad. Puede estar modificada por factores exógenos y endógenos que alterarían la evolución previa.
- Teoría de la Senectud Programada: el envejecimiento es resultado del encendido y apagado secuencial de ciertos genes.
- Teoría Endocrina: el reloj biológico actúa a través de las hormonas para controlar el ritmo del envejecimiento.
- Teoría Inmunológica: la declinacion programada en las funciones sel sistema inmunológico conduce a una mayor vulnerabilidad las enfermedades infecciosas por ende al envejecimiento y la muerte.
Teorías de Tasa Variable
- Teoría del Desgaste: las células y los tejidos tienen partes que se desgastan.
- Teoría del Radical Libre: el daño acumulado por los radicales de oxigeno ocasiona que las células y eventualmente los órganos dejen de funcionar.
- Teoría de la Tasa de Vida: entre mayor sea la tasa de metabolismo de un individuo, más corto es el ciclo de vida.
- Teoría de Autoinmune: los sistemas inmunológicos se confunden y atacan sus propias células corporales.
Desarrollo Cognoscitivo
La vejez "suma a medida que resta"dice el poeta William Carlos Williams.Este comentario resume los hallazgos acerca del funcionamiento cognoscitivo en la edad adulta tardía . como sugiere el enfoque de desarrollo de ciclo de vida propuesto por Baltes,la edad trae ganancias y pérdidas.
En primer lugar se estudiaran la inteligencia y la habilidades de procesamiento , luego la memoria y después la sabiduría, la cual se asocia popularmente con los años de la vejez.
- Inteligencia y habilidades de procesamiento
¿Disminuye la inteligencia en la edad Adulta Tardía?
La respuesta depende de que habilidades se estén midiendo y cómo.Algunas habilidades , como la velocidad se los procesos mentales y el razonamiento abstracto,declinan en la vejez pero algunos aspectos del pensamiento reflejan práctico e integrador tienden a a mejorar a lo largo de la mayor parte de la vida adulta.
Además , aunque los cambios en las habilidades del procesamiento reflejan el deterioro neurológico,existe mucha variación individual, lo que sugiere que las declinaciones en el funcionamiento no son inevitables y pueden prevenirse.
- Mediación de la inteligencia en los ancianos
La medición de la inteligencia e los ancianos es complicada.una serie de factores físicos y fisiológicos tienden a disminuir la puntuaciones que obtienen en las pruebas y conducen a sub- estimar su inteligencia.
algunos factores que afectan el desempeño de la prueba son :
- Los problemas neurofisiológicos
- La eleveda presión sanguínea u otros trastornos cardiovasculares;
- La visión
- La audición
Los adultos tardíos se desempeñan mejor en la prueba cuando tienen mejor condición física y cuando se les brinda tanto tiempo como necesitan.
Para medir la inteligencia de los ancianos los investigadores a menudo usan la Escala De Inteligencia para Adultos De Wechsler (WAIS), las puntuaciones las subpruebas de la WAIS arrojan un CI verbal , un CI de ejecución y por último , un CI total.
Baltes y sus colegas propusieron un Modelo de Proceso Dual, el cual identifica y busca medir los aspectos de la inteligencia que continúan avanzando, así como aspectos que son más probables que se deterioren. En este modelo, la mecánica de inteligencia consta de funciones de procesamiento de la información y solución de problemas que son independientes de cualquier contenido particular.
Esta dimensión igual que la inteligencia fluida, tiene una base fisiológica y a menudo se deteriora con la edad. La pragmática de la inteligencia incluye áreas de crecimiento potencial como el pensamiento práctico, la aplicación da las actividades y el conocimiento acumulado, experiencia especializada, productividad profesional y sabiduría. Este dominio, que a menudo sigue desarrollándose a la edad adulta tardía, es similar a la inteligencia cristalizada, aun cuando es más amplio e incluye información y experiencia acumulada de la educación, el trabajo y la experiencia en la vida. A través de la optimación selectiva con compensación, la gente anciana usa sus fortalezas pragmáticas para compensar las habilidades mecánicas debilitadas.
Esta dimensión igual que la inteligencia fluida, tiene una base fisiológica y a menudo se deteriora con la edad. La pragmática de la inteligencia incluye áreas de crecimiento potencial como el pensamiento práctico, la aplicación da las actividades y el conocimiento acumulado, experiencia especializada, productividad profesional y sabiduría. Este dominio, que a menudo sigue desarrollándose a la edad adulta tardía, es similar a la inteligencia cristalizada, aun cuando es más amplio e incluye información y experiencia acumulada de la educación, el trabajo y la experiencia en la vida. A través de la optimación selectiva con compensación, la gente anciana usa sus fortalezas pragmáticas para compensar las habilidades mecánicas debilitadas.
- Cambios en las habilidades de procesamiento
Se cree que el motivo principal de los cambios en las capacidades cognoscitivas y la eficiencia del procesamiento de información es el hecho de que el funcionamiento del sistema nervioso central se hace más lento, según la medición del tiempo de reacción. Las habilidades usadas para el aprendizaje y la adquisición de nuevas destrezas tienden a declinar en los ancianos. Pero, si bien, las pérdidas en la velocidad de procesamiento están relacionadas con el desempeño cognoscitivo, no cuentan toda la historia. Ciertas capacidades, como el razonamiento, las capacidades especiales y la memoria no declinan con tanta rapidez como la velocidad de procesamiento.
Una capacidad que se hace más lenta con la edad es la facilidad de cambiar de una tarea a otra. Esto ayuda a explicar, por ejemplo, porque los ancianos suelen tener dificultades para conducir un automóvil.
- El estudio longitudinal de Seattle
En el estudio longitudinal de Seattle de la inteligencia adulta, los investigadores midieron 6 capacidades mentales primarias: significado verbal, memoria verbal, número, orientación espacial, razonamiento inductivo y velocidad perceptual.
El rasgo más sorprendente de los hallazgos de Seattle es la enorme variación entre los individuos.
- Competencia en tareas cotidianas y soluciones de problemas
El propósito de la inteligencia, por supuesto, no es presentar pruebas si no enfrentar los desafíos de la vida diaria. La investigación ha encontrado una fuerte relación entre la inteligencia fluida y ciertas habilidades prácticas que tienden a declinar con la edad, como la habilidad para leer un mapa o un periódico o para realizar tareas cotidianas.
A medida que la gente envejece, una prueba importante de la competencia cognoscitiva es la habilidad para vivir de manera independiente, según la medición de Siete Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD): manejo de finanzas, compras para necesidades, usar el teléfono, obtener transporte, preparar comidas, tomar medicamentos y realizar las tareas domésticas.
¿Cómo cambia la memoria?
Con frecuencia la mala memoria se considera una señal de envejecimiento. El hombre que siempre llevaba su programación en la cabeza ahora tiene que escribirla en un calendario; la mujer que tomaba varios medicamentos ahora mide cada dosis diaria y las pone donde está segura de verlas. Sin embargo, al igual que en otras capacidades cognoscitivas, el funcionamiento de la memoria de gente mayor varía de manera considerable. Para entender porque es necesario recordar cómo trabaja la memoria.
- Memoria a corto plazo se divide en dos componentes:
La memoria sensorial: que se encarga del almacenamiento temporal, inicial y breve de la información sensorial.
La memoria de trabajo: se encarga del almacenamiento a corto plazo de la información que está siendo activamente procesada.
- Memoria a largo plazo se divide en tres componentes principales:
Memoria episódica: memoria de largo plazo de experiencias o acontecimientos específicos vinculados a tiempo y lugar.
Memoria semántica: memoria de largo plazo de conocimiento general factual, costumbres sociales y lenguaje.
Memoria procedimental: memoria de largo plazo de habilidades motoras, hábitos y formas de hacer las cosas, que a menudo pueden recordarse sin esfuerzo consciente; en ocasiones se denomina memoria implícita.
Metamemoria: la mirada desde adentro
“Ahora soy menos eficiente que antes para recordar cosas”
“Tengo poco control sobre mi memoria”
“Soy tan bueno para recordar como siempre he sido”
Estos reactivos vienen de Metamemoria en la adultez, un cuestionario diseñado para medir varios aspectos de la Metamemoria de los adultos, que incluye creencias acerca de su propia memoria a si como la selección y el uso de estrategias para recordar.
Mejoramiento de la memoria en los ancianos
Algunos investigadores han ofrecido programas de entrenamiento en mnemónicos: técnicas diseñadas para ayudar a la gente a recordar, como la visualización de una lista de elementos, hacer asociaciones entre un rostro y un nombre, o transformar los elementos de un relato en imágenes mensuales. Un análisis de 33 estudios encontró que los ancianos se beneficiaban del entrenamiento mnemónico.
Sabiduría
Con el envejecimiento del planeta, la sabiduría se ha convertido en un tema importante de la investigación psicológica. Erickson consideraba a la sabiduría como un aspecto del desarrollo de la personalidad en la adultez tardía. Otros investigadores definen la sabiduría como una extensión del pensamiento postformal, una síntesis de razón y emoción.
- Algunos dicen que la sabiduría es poder ver a través de ilusiones o la perdida de lo que Jung llamo el falso yo.
- Baltes y sus colegas definen la sabiduría como la experiencia concerniente a la pragmática fundamental de la vida.
En general la sabiduría es un asunto individual que no se sujeta a generalizaciones acerca del desarrollo normativo ni se relaciona con el género. Cualidades como la apertura a la experiencia, la creatividad, el pensamiento reflexivo y el razonamiento moral sofisticado contribuyen a ella.
Pero quizá la contribución más significativadesempeñarse mejor.
Teoría e investigación sobre el Desarroollo Psicosocial
- ¿Que sucede con la personalidad en la vejez ?
En la vejez , la emocionalidad tiende a tomarse mas positiva y menos negativa ;sin embrago , los rasgos de personalidad pueden modificar ese patrón.
- ¿Cómo afrontan los ancianos?
George Villant encontró que el uso de mecanismos adaptativos maduro en la edad adulta temprana predice e ajuste psicosocial en la vejez.
Afrontamiento: pensamiento o conducta adaptivos que pretende reducir o aliviar el estres que surge de condiciones nocinas, amenzantes o desfiantes.En un aspecto importante de salud mental.
- ¿Cuánto cambia la personalidad en la vejez?
No mucho, de acuerdo con ciertas investigaciones. Muchos ancianos reexaminan sus vidas, completan los asuntos inconclusos y deciden cómo canalizar mejor sus energías y cómo pasar los días, meses o años que les quedan. Con una aguda conciencia del paso del tiempo, algunos desean dejar un legado para sus hijos o el mundo, transmitir los frutos de la experiencia y validar el significado de su vida. Otros simplemente desean tomar esta última oportunidad de disfrutar sus pasatiempos favoritos o de hacer cosas para las que nunca tuvieron suficiente tiempo cuando eran jóvenes.
Estabilidad de los Rasgos de Personalidad
Aunque alguna investigación encontró cambios en la vejez de las “cinco grandes” dimensiones de la personalidad, como incremento en la amenidad y decrementos en la extroversión.
Es poco probable que a la gente hostil se le endulce el carácter con la edad, a menos que reciba tratamiento psicoterapéutico; pero es probable que la gente optimista mantenga sus esperanzas. Ciertos patrones de rasgos persistentes contribuyen a la adaptación al envejecimiento y pueden incluso predecir la salud y longetividad.
Contrario a la creencia común de que los ancianos son depresivos, en realidad tienden a sentirse más contentos y satisfechos con la vida. En un estudio longitudinal que siguió a cuatro generaciones durante 23 años, las emociones negativas autorreportadas como la inquietud, el aburrimiento, la soledad, la infelicidad y la depresión disminuyeron con la edad. Al mismo tiempo, la emoción positiva, excitación, interés, orgullo y una sensación de logro, tendía a permanecer hasta la vejez y luego declinaba de manera ligera y gradual.
Una posible explicación para esta imagen positiva general proviene de la teoría de la selectividad socioemocional: a medida que las personas envejecen tienden a buscar actividades y gente que le brinde gratificación emocional. Además, la habilidad de los ancianos para regular sus emociones ayuda a explicar por qué tienden a ser más felices y alegres que los adultos jóvenes y experimentar emociones negativas con menos frecuencia y de manera más fugaz.
Sin embargo, dos de los “cinco grandes” rasgos de personalidad tienden a modificar el patrón descrito. Las personas con personalidades extrovertidas (amistosas y orientadas hacia lo social) tienden a reportar inicialmente niveles muy altos de emoción positiva y además tienen más probabilidad que otros de conservar este rasgo positivo a lo largo de su vida. Es más probable que las personas con personalidades neuróticas (malhumoradas, susceptibles, ansiosas e inquietas) reporten emociones negativas, y no positivas, y con el tiempo tienden a volverse incluso menos positivas y no menos negativas. El neuroticismo es un predictor más poderoso de los estadios de ánimo y de los trastornos del estado de ánimo que la edad, a raza, el género, el ingreso, la educación y el estado civil.
Modelos de Afrontamiento
La salud de los ancianos ya no es la misma de antes, han perdido a viejos amigos y familiares (a menudoel cónyuge)y es probable que no gane el dinero que alguna vez ganaron. Sus vidas cambian continuamente de una manera estresante. Sin embargo, en general los ancianos tienen menos trastornos mentales y se sienten más satisfechos con la vida que los jóvenes.
¿Qué explica esta notable habilidad de afrontamiento?
El afrontamiento es un pensamiento o conducta adaptativos dirigidos a reducir o aliviar el estrés que surge de condiciones nocivas, amenazantes o desafiantes. Es un aspecto importante de salud mental.
Modelo de Valoración Cognoscitiva
En el modelo de valoración cognoscitiva, la gente elige de manera consciente estrategias de afrontamiento con base en la forma en que percibe y analiza una situación. El afrontamiento ocurre cuando una persona percibe que una situación pone a prueba o supera sus recursos y por ende exige un esfuerzo inusual. El afrontamiento incluye cualquier cosa que un individuo piensa o hace al tratar de adaptarse al estrés, independientemente de qué tan bien funcione.
Como la situación cambia de manera constante, el afrontamiento es un proceso dinámico en evolución; por lo tanto, elegir la estrategia más apropiada requiere una revaloración continua de la relación entre la persona y el ambiente.
Las estrategias de afrontamiento se dividen en las que son:
· centradas en el problema
· centradas en la emoción
Afrontamiento centrado en el problema: En el modelo de valoración cognoscitiva , es una estrategia de afrontamiento dirigida a manejar la respuesta emocional a una situacion estresante.
Por lo general predomina cuando una persona ve una oportunidad realista de cambiar la situacion.
Afrontacion centrado e la emoción: En el modelo de valoracion cognoscitiva , es una estrategia de afrontmiento dirigida a manejar la respuesta emocional a una situacion estresante para disminuir su impacto fisico o psicologico. Es probable que esta forma de afrontamiento predomine cuando una presona concluye que poco o nada puede hacerse acerca de una situacion.
Una estrategia centrada en la emoción consiste en desviar la atención de un problema; otra es darse por vencido; otra más es negar la existencia del problema.
Por ejemplo, las respuestas centradas en el problema a una serie de duras reprimendas del empleador pueden ser trabajar más duro o buscar otro empleo. Las respuestas centradas en la emoción pueden ser negarse a pensar en las reprimendas o convencerse a uno mismo de que el jefe no quería ser tan crítico.
En general, los ancianos usan más el afrontamiento centrado en la emoción que la gente joven.
¿Esto se debe a que son menos capaces de centrarse en los problemas o porque son más capaces de controlar sus emociones?
Al parecer, la gente desarrolla con la edad un repertorio más flexible de estrategias de afrontamiento. Los ancianos tienden a usar el afrontamiento centrado en el problema, pero también son más capaces que los jóvenes de usar la regulación de la emoción cuando la situación lo requiere, así como cuando la acción centrada en el problema es inútil o contraproducente.
El afrontamiento centrado en el problema tiende a tener un efecto más positivo en el bienestar de los ancianos que el afrontamiento centrado en la emoción.
En ocasiones, el afrontamiento centrado en la emoción es bastante adaptativo, y su uso flexible en situaciones apropiadas representa una estrategia madura de afrontamiento
El afrontamiento centrado en la emoción es especialmente útil al enfrentar lo que la terapeuta familiar Pauline Boss (1999) llama una pérdida ambigua. Boss aplica el término a pérdidas que no están definidas de manera clara o que no implican un cierre, como la pérdida de un ser querido que aún está vivo por la enfermedad de Alzheimer o el sentimiento de pérdida de la tierra natal que los inmigrantes ancianos sienten mientras viven. En tales situaciones, la experiencia enseña a la gente a aceptar lo que no es capaz de cambiar, una lección reforzada a menudo por la religión.
Religión y Bienestar en la vejez
La religión juega un papel de apoyo para muchos ancianos. Las posibles explicaciones incluyen el apoyo social, el aliento de estilos de vida más saludables, la percepción de una medida de control sobre la vida a través de la oración, la promoción de estados emocionales positivos, la reducción del estrés y la fe en Dios como una forma de interpretar los infortunios.
¿En realidad la religión mejora la salud y el bienestar?
La gente con el mayor o el menor compromiso religioso tienden a tener la mayor autoestima. Es posible que los beneficios emocionales que la gente no religiosa deriva de un fuerte compromiso con valores seculares sean similares a los beneficios que la gente religiosa deriva de una sólida fe en Dios. También es probable que la autoestima de la gente sea más alta cuando su conducta es congruente con sus creencias, cualesquiera que éstas sean.
Teorías del Desarrollo
Los teóricos e investigadores discrepan sobre cómo definir y medir el envejecimiento exitoso y óptimo. Algunos investigadores se concentran en criterios como el funcionamiento cardiovascular, el desempeño cognoscitivo y la salud mental, acerca de los cuales existe un consenso respecto a los resultados deseables. Sin embargo, el todo quizá no sea lo mismo que la suma de sus partes; un corazón fuerte, un vocabulario extenso y la ausencia de depresión no necesariamente equivalen a éxito en la vida.
- Otros investigadores ven la productividad, económica o de otro tipo, como un criterio importante para una vida significativa o saludable.
- Otros consideran la longetividad, la cual puede ser una señal de salud física y mental.
- Otro enfoque es examinar la experiencia subjetiva: qué tan bien alcanzan los individuos sus metas y qué tan satisfechos están con sus vidas, por ejemplo, un modelo enfatiza el grado de control que conserva la gente: su capacidad para moldear su vida de acuerdo a sus necesidades y para optimizar su desarrollo.
Todas las definiciones de envejecimiento exitoso u óptimo están inevitablemente cargadas de valores. Con esto en mente, se estudiaron algunas teorías e investigaciones clásicas y actuales acerca del buen envejecimiento:
Teoria de la Actividad
De acuerdo con la teoría de la actividad, los roles de un adulto son las principales fuentes de satisfacción; entre mayor sea la pérdida de los roles a través de la jubilación, la viudez, la distancia de los hijos o la enfermedad, menos satisfecha estará la persona. Las personas que envejecen bien mantienen tantas actividades como les es posible y encuentras sustitutos para los roles perdidos.
Para algunos ancianos, incluso una actividad mundana como caminar por los centros comerciales sirve como sustituto para el sentido de propósito, pertenencia, contacto social y autodisciplina que antes se derivaba del trabajo pagado. Aun cuando la teoría de la actividad ha sido influyente, al menos como se enmarcó originalmente, por lo general se considera demasiado simplista.
En la investigación inicial, la actividad comúnmente se asocia con la satisfacción. Sin embargo, algunas personas retiradas también estaban bien adaptadas.
Este hallazgo sugiere que aunque la actividad funcione mejor para la mayoría de la gente, el retiro es apropiado para algunos, y que las generalizaciones acerca de un patrón particular de “envejecimiento exitoso” son muy riesgosas.
Muchas investigaciones han encontrado que los ancianos saludables tienden a disminuir los contactos sociales y que la actividad por sí misma tiene poca relación con el bienestar psicológico o la satisfacción con la vida.
Sin embargo, la teoría de la actividad no ha sido, hasta ahora, descartada. Una nueva perspectiva plantea que las actividades afectan el bienestar no tanto a través de los roles sociales sino por su impacto en el sentido de autoeficacia, dominio y control.
Teoría del Retiro
De acuerdo con la teoría del retiro, el envejecimiento normal implica una reducción gradual en la participación social y una mayor preocupación por el yo.
Fue una de las primeras teorías influyentes en la gerontología. Sus percusores (Cumming y Henry, 1961) veían el retiro como una condición universal del envejecimiento. Sostenían que las declinaciones en el funcionamiento físico y la conciencia de la proximidad de la muerte producían una alejamiento gradual e inevitable de los roles sociales (trabajador, cónyuge, padre); y, dado que la sociedad deja de proporcionar papeles útiles al anciano, el alejamiento es mutuo. Se piensa que el retiro es acompañado por la introspección y la disminución de las emociones.
Después de casi cuatro décadas, la teoría del retiro ha recibido poco apoyo de la investigación independiente, incluso ha “desaparecido en buena medida de la literatura empírica”.
Robert Atchley (1989), enfatiza la necesidad que tiene la gente de mantener una conexión entre el pasado y el presente. En esta perspectiva, la actividad es importante no sólo por sí misma, sino en la medida que representa la continuación de un estilo de vida.
Para los ancianos que siempre han sido activos y comprometidos, es importante continuar con un alto nivel de actividad. Muchas personas jubiladas son felices realizando trabajos o actividades de tiempo libre similares a las que disfrutaron en el pasado. Las mujeres que han desempeñado múltiples roles (como esposa, madre, trabajadora y voluntaria) tienden a mantener múltiples roles y a cosechar beneficios cuando envejecen.
Por otro lado, la gente que ha sido menos activa tal vez se sientan mejor en la proverbial mecedora. Cuando el envejecimiento trae marcados cambios físicos o cognoscitivos, es posible que la persona se vuelva dependiente de los cuidadores o tenga que hacer nuevos arreglos de vivienda. El apoyo de la familia, los amigos o los servicios comunitarios contribuye a minimizar la discontinuidad.
De tal manera, la teoría de la continuidad ofrece una razón para mantener a los ancianos fuera de las instituciones y en la comunidad, así como para ayudarlos a vivir con tanta independencia como sea posible.
Estilo de vida y Aspectos sociales relacionados con el envejecimiento
El hecho de jubilarse cuándo hacerlo se encuentra entre las decisiones del estilo de vida más cruciales que toman las personas al aproximarse a la vejez. Estas decisiones afectan su situación financiera como su estado emocional, así como las formas en que pasan sus horas de vigilia y las maneras en que se relacionan con la familia y los amigos.
El problema de proporcionar apoyo financiero para grandes cantidades de ancianos jubilados también tiene serias implicaciones para la sociedad.
Trabajo, Jubilación y Esparcimiento
La jubilación es una idea relativamente nueva, tomó forma en muchos países industrializados durante el siglo xx y a principios del siglo XX conforme aumentaba la esperanza de vida.
No hay normas concernientes al momento de la jubilación, cómo planearla y qué hacer después, los adultos tienen mucha opciones, entre ellas la jubilación temprana, retirarse de una carrera o trabajo e iniciar otro, trabajar medio tiempo para mantenerse ocupado o complementar el ingreso, regresar a la escuela, hacer trabajo voluntario, seguir otros intereses de tiempo libre o no jubilarse.
¿Cómo afecta la edad el desempeño en el trabajo y las actitudes hacia el trabajo?
Los trabajadores ancianos a menudo son más productivos que los jóvenes. Aún cuando trabajan con más lentitud que la gente joven, son más precisos. Los trabajadores ancianos tienden a ser más confiables, cuidadosos, responsables y frugales con el tiempo y los materiales que los trabajadores jóvenes, y es más probable que se acepten sus sugerencias.
Aunque es factible que una persona joven realice mejor el trabajo que requiere repuestas rápidas, el trabajo que depende de precisión, un ritmo estable y juicio maduro es mejor manejado por una persona mayor. Un factor clave puede ser la experiencia más que la edad: cuando la gente mayor se desempeña mejor es porque ha estado en un empleo o ha realizado un trabajo similar por más tiempo.
Los ancianos tienden a estar más satisfechos con su trabajo que los jóvenes. Están más involucrados, más comprometidos con sus empleadores, mejor pagados y es menos probable que cambien de empleo que los adultos jóvenes, quienes tienen metas y expectativas más altas y todavía están estableciendo su carrera.
La vida después de la Jubilación
La gente que se jubila puede sentir la pérdida de un papel que es central para su identidad o quizá disfrute la pérdida de las presiones que se van con ese papel. La jubilación también trae otros ajustes a los roles. No sólo altera el ingreso del hogar sino que también cambia la división del trabajo doméstico, la calidad matrimonial y la distribución del poder y la toma de decisiones. Puede disponerse de más tiempo para tener contacto con la familia extendida y los amigos, así como para cuidar a los nietos. Sin embargo, las enfermedades o discapacidades inesperadas, o los problemas matrimoniales de los hijos adultos pueden afectar la experiencia de la jubilación.
La jubilación no es un solo acontecimiento sino un proceso en marcha, y su impacto debe ser evaluado en su contexto. Los recursos personales (salud, posición socioeconómica y personalidad), los recursos económicos y los recursos de las relaciones sociales, como el apoyo de un compañero y de los amigos, afectan la manera en que los jubilados sobrelleven esta transición.
Durante los primeros años después de la jubilación las personas tienen una necesidad especial de apoyo emocional que las haga sentir que todavía son valoradas y para afrontar los cambios en sus vidas.
La posición socioeconómica afecta la forma en que la gente jubilada usa su tiempo. Un patrón común, el estilo de vida centrado en la familia, consiste principalmente en actividades accesibles y a bajo costo que giran alrededor de la familia, el hogar y los compañeros: conversaciones, mirar televisión, visitar familiares y amigos, entretenimientos informales, jugar naipes o hacer “lo que salga juntos”.
Un segundo patrón, la inversión equilibrada, es característico de la gente más educada, que distribuye su tiempo de manera más equilibrada entre la familia, el trabajo y el tiempo libre.
Con frecuencia, los pintores dominicales, los carpinteros aficionados y otros que han hecho el esfuerzo por dominar un oficio o seguir un interés intenso hacen de esa pasión un elemento central para sus vidas durante la jubilación. Este tercer patrón de estilo de vida, el esparcimiento serio, es dominado por la actividad que “requiere habilidad, atención y compromiso”. Los jubilados que se involucran es este patrón tienden a estar muy satisfechos con su vida.
El trabajo voluntario está vinculado con el bienestar durante la jubilación, ya que “ayuda a reemplazar el capital social perdido cuando un individuo sale del mundo del trabajo”.
Las diversas trayectorias a una jubilación significativa y agradable tienen dos cosas en común: hacer cosas satisfactorias y tener relaciones satisfactorias. Para la mayoría de los ancianos, ambas “son una extensión de las historias que han desarrollado en el curso de la vida”.
Envejecer en el lugar y otras opciones
“Envejecer en el lugar” tiene sentido para los que pueden valerse por sí mismos o con ayuda mínima, tienen un ingreso adecuado o una hipoteca liberada, que pueden manejas su mantenimiento, son felices en el vecindario y desean ser independientes, tener privacidad y estar cerca de los amigos, los hijos adultos o los nietos.
Para los ancianos cuyas limitaciones les hace difícil valerse por sí mismos, la ayuda menor (como comidas, trasporte y tareas domésticas) les permiten permanecer donde viven. También pueden hacerlo las rampas, barras de sujeción y otras modificaciones dentro del hogar.
Los ancianos que no pueden o no quieren mantener una casa, no tienen familia cerca, prefieren un sitio o un clima diferente o desean viajar tienen la opción de mudarse a casas unifamiliares que requieren poco o ningún mantenimiento, a condominios, apartamentos de alquiler o de cooperativas o a casas rodantes.
La mayoría de los ancianos no necesitan mucha ayuda, y los que la requieren pueden mantenerse en la comunidad si tienen al menos una persona de quien depender. El factor más importante que mantiene la gente fuera de las instituciones es estar casado.
En la medida que los miembros de la pareja tengan una salud relativamente buena, pueden vivir con bastante independencia y cuidar uno al otro.
El problema de los arreglos de vivienda se hace más apremiante cuando uno de los cónyuges o ambos se vuelven frágiles, enfermos o discapacitados, o cuando uno de ellos muere. La gente que no vive con el cónyuge a menudo recibe ayuda de un hijo, por lo regular una hija. Los que no pueden llamar al cónyuge o a un hijo usualmente recurren a los amigos.
Vivir solos
Como las mujeres viven más tiempo que los hombres y es más probable que sean viudas, las ancianas en Estados Unidos tienen al menos dos veces más probabilidad que los ancianos de vivir solas, y la probabilidad se incrementa con la edad.
Entre las mujeres de 75 años en adelante, casi 50% viven solas. El panorama es similar en la mayoría de países desarrollados: las ancianas tienen mayor probabilidad de vivir solas que los ancianos, quienes por lo general viven con sus esposas o con otros familiares.
Cerca de cuatro de cada cinco ancianos estadunidenses que viven solos son viudos y casi la mitad no tienen hijos o familiares que vivan cerca. En promedio son más viejos y más pobres que los ancianos que viven con alguien más. Sin embardo, por lo general disfrutan de mejor salud que los ancianos sin cónyuges que tienen otros arreglos de vivienda. La abrumadora mayoría valora su independencia y prefiere valerse por sí mismos.
Podría parecer que los ancianos que viven solos, en particular los de edad avanzada, son solitarios. Sin embargo, otros factores como la personalidad, las capacidades cognoscitivas, la salud física y una red social reducida juegan un papel más significativo en la vulnerabilidad a la soledad.
Vivir con los hijos adultos
En Estados Unidos, la mayoría de los ancianos no desea hacerlo, ni siquiera los que enfrentan circunstancias difíciles. Se muestran renuentes a convertirse en una carga para sus familias y a renuncia r a su libertad. Además, a veces no es conveniente absorber a una persona más en el hogar, ya que la privacidad y las relaciones de todos pueden sufrir. El padre anciano quizá se sienta inútil, aburrido y aislado de sus amigos. Si el hijo adulto es casado y el padre y el cónyuge no se llevan bien, o los deberes del cuidado se vuelven demasiado pesados, el matrimonio se verá amenazado.
A pesar de estas preocupaciones, muchos ancianos estadunidenses de edad avanzadas viven con sus hijos adultos. El éxito de dicho arreglo depende en buena medida de la calidad de la relación que haya existido en el pasado y de la habilidad de ambas generaciones para comunicarse con plena franqueza.
La decisión de mudar a un padre al hogar de un hijo adulto debe ser mutua y las necesidades deben ser consideradas de manera cuidadosa y minuciosa. Padres e hijos necesitan respetar mutuamente su dignidad y su autonomía y aceptar sus diferencias.
Vivir en instituciones
El mayor riesgo de ser internados en una institución es para los que viven solos, los que no participan en actividades sociales, para aquellos cuyas actividades cotidianas están limitadas por la mala salud o la discapacidad y para aquellos cuyos cuidadores están agobiados.
Tres cuartas partes de los residentes de asilos son mujeres, la mayoría viudas blancas en sus ochentas. Una gran minoría de residentes son incontinentes; muchos tienen problemas visuales y de audición; un poco más de la mitad tiene problemas cognoscitivos.
Un buen asilo tiene personal profesional experimentado, un programa adecuado de seguro gubernamental y una estructura coordinada para proporcionar varios niveles de cuidado.
Además, ofrece actividades estimulantes y oportunidades para pasar tiempo con personas de ambos sexos y de todas las edades. Proporciona privacidad, entre otras razones, para que los residentes mantengan la actividad sexual y reciban con tranquilidad la visita de sus familiares. Un buen asilo también ofrece una gama completa de servicios sociales, terapéuticos y de rehabilitación.
CONTACTO SOCIAL
A medida que la gente envejece tiende a pasar menos tiempo con los otros. El trabajo es a menudo una fuente importante de contacto social; en consecuencia, quienes han estado jubilados por largo tiempo tienen menos contactos sociales que los que se jubilaron recientemente o los que siguen trabajando.
Para algunos ancianos las enfermedades hacen difícil salir y ver gente. Los estudios también demuestran que los ancianos con frecuencia evitan las oportunidades de incrementar el contacto social y que tienen mayor probabilidad que los jóvenes de sentir satisfechos con redes sociales más pequeñas. Sin embargo, los contactos sociales que los ancianos tienen son más importantes que nunca para su bienestar.
Relaciones Sociales y Salud
Como sucede antes en la vida, las relaciones sociales y la salud van de la mano. La interacción social ayuda a prologar la vida.
A lo largo del mundo desarrollado, las personas casadas son más saludables y viven más tiempo que quienes no están casados.
Pero la relación entre matrimonio y salud es diferente para esposos y mujeres. Mientras que el hecho de estar casado por sí mismo tiene beneficios para la salud de los ancianos, la salud de las ancianas está vinculada con la calidad del matrimonio.
La familia multigeneracional
La familia tiene características especiales en la vida tardía.
Históricamente, incluso cuando y donde predomina la familia multigeneracional, los años que la gente pasaba en dicha familia eran pocos y la familia rara vez abarcaba más de tres generaciones.
En la actualidad, muchas familias en los países desarrollados incluyen cuatro o incluso cinco generaciones (con menos miembros en cada generación), lo que hace posible que una persona sea abuelo y nieto al mismo tiempo.
Aunque la presencia de tantos miembros de la familia es enriquecedora también genera presiones especiales. Es probable que un número creciente de familias tengan al menos un integrante que ha vivido lo suficiente para tener varias enfermedades crónicas y cuyo cuidado es física y emocionalmente agotador.
Ahora que el grupo de más rápido crecimiento en la población es el de los 85 años en adelante, muchas personas al final de sus setenta o más allá, cuya propia salud y energía están decayendo, se encuentran sirviendo como cuidadores. En realidad, muchas mujeres dedican más tiempo de su vida para cuidar a los padres que a sus hijos.
A diferencia de otras relaciones familiares, el matrimonio por lo general se forma por consentimiento mutuo. Por lo tanto, en su efecto sobre el bienestar, tiene características de amistad y de vínculos de parentesco.
Es capaz de proporcionar la más alta motivación y la más baja moral que una persona experimenta.
Matrimonio a largo plazo
El matrimonio a largo plazo es un fenómeno relativamente nuevo. Ante la mayoría de los matrimonios, al igual que la mayor parte de las personas, solían tener una vida corta.
En la actualidad, cerca de uno de cada cinco matrimonios, dura 50 años o más.
Como las mujeres por lo regular se casan con hombres mayores y les sobreviven, y dado que es más probable que los hombres vuelvan a casarse después de divorciarse o enviudar, en la mayoría de los países muchos más hombres que mujeres están casados en la vejez.
Las parejas casadas que permanecen juntas en la edad adulta tardía tienen más probabilidades que las parejas maduras de reportar que su matrimonio es satisfactorio, incluso muchas afirman que ha mejorado. Dado que en los últimos años ha sido más fácil obtener el divorcio, es probable que los cónyuges que permanecen juntos en la vejez hayan resuelto sus diferencias para llegar acuerdos satisfactorios para ambos.
Con el final de la crianza infantil, los hijos tienden a convertirse en una fuente de placer y orgullo compartidos en lugar de una fuente de conflicto. La forma en que las parejas resuelven conflictos es una clave para la satisfacción matrimonial a lo largo de la edad adulta. Los patrones de solución de conflictos tienden a mantenerse constantes a lo largo del matrimonio; además, la mayor habilidad de las parejas viejas para regular sus emociones ayuda a disminuir la gravedad de sus conflictos.
En la vejez, el matrimonio es puesto a prueba por la edad avanzada y las enfermedades físicas. Los cónyuges que deben cuidar de compañeros discapacitados pueden sentirse aislados, enojados y frustrados, en especial cuando ellos también tienen mala salud.
Divorcio y Neuvas Nupcias
El divorcio en la vejez es raro; las parejas que dan este paso por lo general lo hacen mucho antes. Sólo el 8% de las mujeres y 7% de los hombres de 65 años en adelante están divorciados y no se volvieron a casar.
Las nuevas nupcias en la vejez tienen características especiales. Entre 125 hombres y mujeres bien educados y acaudalados, aquellos que contrajeron nuevas nupcias en la edad adulta tardía parecían más llenos de confianza y aceptación, y tenían menos necesidad de compartir sentimientos personales profundos. Los hombres, pero no las mujeres, tendían a estar más satisfechos con las nuevas nupcias en la vejez que en la madurez.
Las nuevas nupcias aportan beneficios sociales, ya que los ancianos casados tienen menor probabilidad que los que viven solos de necesitar ayuda de la comunidad.
Las nuevas nupcias son alentadas al permitir que la gente conserve la pensión y los beneficios de la seguridad social derivados de un matrimonio previo y con una mayor disponibilidad de alojamientos de vivienda compartida, como las viviendas grupales.
Viudez
Así como los ancianos tienen mayor probabilidad que las mujeres de estar casados, las ancianas tienen una probabilidad mucho mayor que los hombres de ser viudas, y por razones similares.
Las mujeres pueden vivir más que sus maridos y tienen menor probabilidad que los hombres de volver a casarse. En la mayoría de los países, más de la mitad de las ancianas son viudas.
Vida de soltero
En más de la mitad del mundo, 5% o menos de los ancianos y 10% o menos de las ancianas nunca se han casado. En algunos países latinoamericanos y caribeños, las proporciones de personas que nunca se han casado son más altas, debido quizás a la prevalencia de uniones consensuales.
Los ancianos que nunca se casaron tienen mayor probabilidad que los ancianos divorciados o viudos de preferir la vida de solteros y es menos probable que se sientan solitarios.
En un estudio, mujeres que nunca se casaron ni tuvieron hijos calificaron tres tipos de roles o relaciones como importantes:
a) -Vínculos con familiares consanguíneos, como hermanos y tías
b) -Vínculos de padres sustitutos con personas más jóvenes
c) -Amistades de la misma generación y mismo sexo
Los ancianos que antes estuvieron casados tienen una mayor probabilidad que las ancianas de tener citas, debido quizás a la mayor disponibilidad de mujeres en este grupo de edad. La mayoría de los ancianos que tienen citas sexualmente activos, pero no esperan casarse.
Relaciones Homosexuales
Existe poca investigación sobre las relaciones homosexuales en la vejez. Esto se debe en gran medida a que la cohorte actual de ancianos creció en una época en que era raro vivir abiertamente como homosexual. Los ancianos homosexuales, al igual que los heterosexuales, tienen fuertes necesidades de intimidad, contacto social y generatividad.
Las relaciones homosexuales en la vejez tienden a ser fuertes, diversas y a brindar apoyo.
Muchos homosexuales tienen hijos de matrimonios anteriores; otros han adoptado hijos. En algunos casos, las redes de amistad o grupos de apoyo sustituyen a la familia tradicional.
Muchos homosexuales, en especial los que han mantenido relaciones cercanas y un fuerte compromiso con la comunidad homosexual, se adaptan al envejecimiento con relativa facilidad.
Salir del clóset, siempre que ocurre, en una importante transición del desarrollo que mejora de manera considerable la salud mental, la satisfacción con la vida, la aceptación y el respeto por uno mismo y además suaviza el ajuste al envejecimiento.
Los principales problemas de muchos ancianos homosexuales surgen de las actividades sociales, las relaciones tensas con la familia de origen, la discriminación, la falta de servicios médicos o sociales y de apoyo social, políticas insensibles de agencias sociales, el trato con proveedores de servicios médicos o problemas con el duelo y la herencia cuando el compañero cae enfermo o muere.
El significado de la amistad, una relación que implica concesiones mutuas, cambia poco a lo largo de la vida, pero si cambia su contexto y contenido. Entre los ancianos, las amistades por lo general ya no están ligadas al trabajo y la crianza, como en periodos anteriores de la edad adulta. En lugar de ello se concentran en la compañía y el apoyo. La mayoría de los ancianos tienen amigos cercanos, y los que cuentan con un círculo cercano de amigos son más saludables y felices.
Los amigos suavizan el impacto del estrés sobre la salud física y mental. Las personas que tienen a quien confiar sus sentimientos y pensamientos y que además hablan con amigos acerca de sus preocupaciones y dolor manejan mejor los cambios y crisis del envejecimiento. También tienden a vivir más tiempo. El elemento de elección en la amistad es especialmente importante para los ancianos, quienes tal vez sientan que pierden el control sobre su vida.
La intimidad es otro beneficio importante de la amistad para los ancianos, quienes necesitan saber que todavía son valorados y queridos a pesar de las pérdidas físicas y de otro tipo. Los ancianos disfrutan más el tiempo que pasan con sus amigos que el que pasan con sus familias. Al igual que antes en la vida, las amistades giran alrededor del placer y el tiempo libre, mientras que las relaciones familiares tienden a involucrar necesidades y tareas cotidianas.
Los amigos son una fuente importante de disfrute inmediato; la familia proporciona mayor apoyo y seguridad emocional.
Vínculos de parentezco No Matrimoniales
Algunas de las relaciones más duraderas e importantes en la vejez son las que provienen no de la elección mutua, sino de los vínculos de parentesco.
RELACIONES CON LOS HIJOS ADULTOS, O SU AUSENCIA
Como predice la teoría de la selectividad socioemocional, las personas que envejecen tratan de pasar más tiempo con la gente que significa más para ellas, como sus hijos. Los hijos proporcionan un vínculo con otros miembros de la familia, en especial, por supuesto, con los nietos. Los ancianos con mejor salud tienen más contacto con sus familias y reportan sentirse más cerca de ellas que los que tienen mala salud.
El equilibrio de ayuda mutua que fluye entre los padres y sus hijos adultos tienden a cambiar conforme los padres envejecen, ya que ahora los hijos proporcionan mayor apoyo.
Asimismo, es probable que los ancianos se depriman si necesitan ayuda de sus hijos. En una sociedad en la que ambas generaciones valoran su independencia, la situación de dependencia resulta desalentadora. Los padres no desean ser una carga para sus hijos o agotar sus recursos. Pero los padres también tienden a deprimirse si temen que sus hijos no cuidarán de ellos.
Los padres ancianos siguen mostrando una fuerte preocupación por sus hijos, con frecuencia piensan en ellos y los ayudan cuando lo necesitan.
Tienden a angustiarse o deprimirse si sus hijos tienen problemas serios, por ejemplo, consumo de drogas o dependencia financiera; los padres consideran dichos problemas como una señal de su propio fracaso. Muchos ancianos cuyos hijos adultos sufres enfermedades mentales, retraso, discapacidad física o padecen enfermedades graves sirven como cuidadores principales en tanto vivan padre e hijo.
RELACIONES CON LOS HERMANOS
Los hermanos y hermanas juegan papeles importantes en las redes de apoyo de la gente anciana. Los hermanos, más que otros miembros de la familia, proporcionan compañía, como lo hacen los amigos; pero los hermanos, más que los amigos, también proporcionan apoyo emocional. El conflicto y la rivalidad abierta por lo general disminuyen en la vejez, y algunos hermanos tratan de resolver los conflictos anteriores. Sin embargo, los sentimientos de rivalidad subyacentes tienden a permanecer, en especial entre los hermanos varones.
La mayoría de los hermanos ancianos afirman que están listos para proporcionar ayuda tangible y que recurrirían a un hermano en busca de ayuda sin la necesitaran, pero en realidad pocos lo hacen salvo en emergencias como las enfermedades o la muerte del cónyuge.
Sin que importe cuánta ayuda brinde en realidad, la disposición de los hermanos para ayudar es una fuente de tranquilidad y seguridad en la vejez.
Para las personas que no están casadas o que sólo tienen uno o dos hijos, o ninguno, las relaciones con los hermanos y sus hijos en la vejez se vuelven cada vez más significativas.
Entre más cerca vivan los ancianos de sus hermanos y entre más hermanos tengan, más probable es que confíen en ellos.
Las hermanas son en especial vitales para mantener las relaciones familiares y el bienestar, debido quizás a la expresividad emocional de las mujeres y a su papel tradicional en la crianza. Los ancianos que están cerca de sus hermanas se sienten mejor acerca de la vida y se preocupan menos por envejecer que los que no tienen hermanas o no tienen vínculos cercanos con ellas.
La muerte de un hermano en la vejez se entiende como una parte normativa de esa etapa de la
vida, pero aun así, es probable que los sobrevivientes se aflijan intensamente y se vuelven solitarios o deprimidos. La muerte de un hermano representa no sólo la pérdida de alguien en quien apoyarse y un cambio en la constelación familiar, sino posiblemente una pérdida parcial de la identidad.
Convertirse en bisabuelos
A medida que los nietos crecen, los abuelos por lo general los ven con menos frecuencia. Luego, cuando los nietos se convierten en padres, los abuelos adquieren un nuevo papel, el de bisabuelos.
Debido a la edad, la mala salud y la dispersión familiar, los bisabuelos tienden a estar menos involucrados que los abuelos en la vida de un niño. Además, debido a que las familias de cuatro a cinco generaciones son relativamente nuevas, existen pocas directrices de aceptación general respecto a lo que supone que hagan los bisabuelos. Sin embargo, la mayoría de los bisabuelos ofrecen un sentido de renovación personal y familiar, una fuente de alegría y una señal de longetividad.
Los abuelos y los bisabuelos son muy importantes para las familias. Son fuentes de sabiduría, compañeros de juego, vínculos con el pasado y símbolos de la continuidad de la vida familiar. Están comprometidos con la última función generativa: la invertir en las vidas de las futuras generaciones, expresan el anhelo humano por trascender la mortalidad.